Hace tiempo que estoy dándole vueltas a la cuestión de si tener o no un animal de compañía, más concretamente, un perro.
Resulta que a mi pareja le encantaría tener un perro pero a mí no. Yo sé qué es vivir con un perro pues cuando aún vivía con mis padres tuvimos una perrita durante trece años. Tienes que llevarle a pasear, cocinar si quieres que coma decentemente, llevarle al veterinario, a cortarle el pelo, lavarle, etc. Si te vas de viaje alguien tiene que ocuparse de tu animalito o tienes que pagar para que le cuiden. Si te apetece romper tus planes y no quieres aparecer por tu casa hasta el día siguiente no puedes hacerlo pues tu perro necesita comer, beber y que le saques a pasear. ¡Ojo! No estoy diciendo que todo esto sea un fastidio, simplemente estoy diciendo que si uno tiene un perro debe ser consecuente con las responsabilidades que esto conlleva. El único fastidio son los pelos que va soltando el perro, por lo demás te sirve de buenísima compañía y llegas a tenerle afecto.
Bueno, volviendo al origen del presente post, estaba diciendo que mi pareja quiere perro pero yo no. Pero resulta que la casa en la que vivimos es tan mía como suya. Es decir, está en su casa. Así que ¿quién soy yo para impedir que meta un perro en su propia casa? Debería ponerme en su lugar: ¿y si fuera yo quien quisiera tener un perro?
Por otra parte están los derechos del hipotético perro. ¿Quiénes somos nosotros para darle de comer comida basura por no tener tiempo de cocinar ni siquiera para nosotros? ¿Quiénes somos nosotros para mandar esterilizar al animal pues de ninguna manera deseamos que nos dé más perritos? Estas dos cuestiones me parecen muy importantes. Es un ser vivo al que, posiblemente, le vaya a privar de dos cosas fundamentales en la existencia de cualquiera.
Ante estas cuestiones, ¿por qué bando debo inclinarme? ¿Está el derecho de mi pareja de meter un perro en casa por encima del que tiene el perro de estar bien alimentado y de que no se le prive de la posibilidad natural de tener descendencia?
domingo, 12 de septiembre de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
¿ESTAS DE ACUERDO CON EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL?
Uno de los periódicos de Mallorca publica cada semana una entrevista a un conocido personaje de Baleares o de fuera de les Illes. Y una de las preguntas habituales suele ser "¿está usted de acuerdo con el matrimonio homosexual?". Pues bien, los distintos personajes contestan unas veces (las más)que se muestran conformes y otras (las menos), dicen que no lo aceptan.
No puedo evitar, cada vez que leo la entrevista, pensar en lo que yo contestaría a esa pregunta. Quienes me conocen pondrían la mano en el fuego (y se quemarían) apostando porque mi respuesta sería afirmativa. Pero no, no y no.
No estoy de acuerdo ni con el matrimonio homosexual ni con el heterosexual ni con ninguna clase de matrimonio. Cuando alguien se casa se compromete a estar toda su vida con la persona con la que está contrayendo matrimonio, amén de comprometerse a mil cosas más que van anejas al tema. Casarse implica eso ¿o no? Las cosas se hacen bien o no se hacen. O te casas con todo lo que ello lleva implícito o no te comprometas a algo que no sabes si vas a poder cumplir.
Con esto quiero decir que en las cuestiones de amor (se supone que uno/a se casa por amor) no interviene la razón sino el corazón. Y yo puedo comprometerme a algo que depende de mi cabeza, pues la controlo, pero no a algo que depende de mi corazón. ¿Es que acaso alguien sabe por qué se ha enamorado de tal o cual persona y no de otra? Yo, desde luego, no. Es un misterio y no hay más donde buscar. Y mientras sea así no me pidan si estoy de acuerdo con el matrimonio sea de la clase que sea, ni que me crea a mi pareja si algún día le da por decirme que jura o promete estar conmigo, amarme y guardarme fidelidad durante el resto de su vida...
Creo que la gente cuando se casa no piensa realmente en aquello a lo que se compromete. Y si no miren el resultado. ¿Cuántas separaciones y divorcios se dan cada día? Sí, ya sé que cuando alguien se casa nunca piensa que las cosas se pueden torcer sino todo lo contrario. Pero es que no se trata de pensar que eso pueda suceder o no. De lo que se trata es de que nadie está en condiciones de comprometerse a algo que muchas veces ni siquiera va a depender de sí mismo/a. Así que si no se puede contraer ese compromiso pues no se hace y punto.
Como quiera que la sociedad basa en el matrimonio los asuntos de filiación y herencia, entre otros, hay quien, sin creer en el matrimonio, ha accedido a casarse para preservar sus intereses en ese sentido. Y aunque desde hace algún tiempo se ha dado un paso más instaurando la figura de la pareja de hecho, tengo fe en que en un futuro todo esto desaparezca y se puedan solventar los temas paternofiliales y de herencia sin necesidad de recurrir ni al matrimonio ni a la pareja de hecho.
Sé que puedo parecer muy radical pero la verdad es que cuando me comprometo a algo soy consciente de que voy a cumplir con mi compromiso. Si no, no me comprometo.
No puedo evitar, cada vez que leo la entrevista, pensar en lo que yo contestaría a esa pregunta. Quienes me conocen pondrían la mano en el fuego (y se quemarían) apostando porque mi respuesta sería afirmativa. Pero no, no y no.
No estoy de acuerdo ni con el matrimonio homosexual ni con el heterosexual ni con ninguna clase de matrimonio. Cuando alguien se casa se compromete a estar toda su vida con la persona con la que está contrayendo matrimonio, amén de comprometerse a mil cosas más que van anejas al tema. Casarse implica eso ¿o no? Las cosas se hacen bien o no se hacen. O te casas con todo lo que ello lleva implícito o no te comprometas a algo que no sabes si vas a poder cumplir.
Con esto quiero decir que en las cuestiones de amor (se supone que uno/a se casa por amor) no interviene la razón sino el corazón. Y yo puedo comprometerme a algo que depende de mi cabeza, pues la controlo, pero no a algo que depende de mi corazón. ¿Es que acaso alguien sabe por qué se ha enamorado de tal o cual persona y no de otra? Yo, desde luego, no. Es un misterio y no hay más donde buscar. Y mientras sea así no me pidan si estoy de acuerdo con el matrimonio sea de la clase que sea, ni que me crea a mi pareja si algún día le da por decirme que jura o promete estar conmigo, amarme y guardarme fidelidad durante el resto de su vida...
Creo que la gente cuando se casa no piensa realmente en aquello a lo que se compromete. Y si no miren el resultado. ¿Cuántas separaciones y divorcios se dan cada día? Sí, ya sé que cuando alguien se casa nunca piensa que las cosas se pueden torcer sino todo lo contrario. Pero es que no se trata de pensar que eso pueda suceder o no. De lo que se trata es de que nadie está en condiciones de comprometerse a algo que muchas veces ni siquiera va a depender de sí mismo/a. Así que si no se puede contraer ese compromiso pues no se hace y punto.
Como quiera que la sociedad basa en el matrimonio los asuntos de filiación y herencia, entre otros, hay quien, sin creer en el matrimonio, ha accedido a casarse para preservar sus intereses en ese sentido. Y aunque desde hace algún tiempo se ha dado un paso más instaurando la figura de la pareja de hecho, tengo fe en que en un futuro todo esto desaparezca y se puedan solventar los temas paternofiliales y de herencia sin necesidad de recurrir ni al matrimonio ni a la pareja de hecho.
Sé que puedo parecer muy radical pero la verdad es que cuando me comprometo a algo soy consciente de que voy a cumplir con mi compromiso. Si no, no me comprometo.
miércoles, 13 de enero de 2010
domingo, 25 de octubre de 2009
RECETA CONTRA EL DESALIENTO
Cuando las cosas van bien poco o nada nos detenemos a reflexionar sobre lo que hacemos. Sin embargo, cuando no salen como esperamos, empezamos a darle vueltas al asunto e incluso hay ocasiones en que el bajo estado de ánimo puede llegar a vencernos. Es en estos casos cuando debemos recurrir a la receta contra el desaliento. La receta está compuesta por los siguientes ingredientes:
F1: Fe. Para creer en lo que hacemos.
F2: Fuerza. Para continuar luchando.
F3: Felicidad. Para disfrutar con lo que hacemos.
F1: Fe. Para creer en lo que hacemos.
F2: Fuerza. Para continuar luchando.
F3: Felicidad. Para disfrutar con lo que hacemos.
domingo, 18 de octubre de 2009
EL GUION DE TU VIDA
- A menudo hemos oído decir que algunos niños llegan al mundo con un pan bajo el brazo. Eso es sinónimo de bonanza o buena suerte. Pero no se puede aplicar este dicho a todos los recién nacidos.
Lo que sí parece que traemos todos al nacer es una especie de guión que parece perseguirnos durante nuestra vida a modo de “casualidades” o “reincidencias”. ¿Será que venimos al mundo con el libreto, bajo el brazo, de lo que va a ser nuestra vida?
- Qué cosas dices!
- Entonces ¿cómo te explicas que a M. las cosas siempre le salgan bien y que cuando se le presenta alguna adversidad aparece algo o alguien inesperado que, por arte de magia, le solucionan el problema?
- Ahora que lo dices… A la pobre J. le dejó su primer marido con una niña de dos meses. El segundo se murió en un trágico accidente y su tercera pareja resultó ser un ludópata que le causó infinitos problemas. Desde luego le persigue la mala suerte con los hombres...
- Sí. Y ¿qué me dices de L. que, desde que es funcionario, ha cambiado de departamento de trabajo seis veces y siempre ha tenido un/a jefe/a que le ha hecho la vida imposible?
- Vaya! ¿Recuerdas a mi amiga S.? ¿Aquélla que cada vez que tiene que comprar o vender algo le timan?
- - Sí. Una vez firmó una hipoteca con un Banco y no le avisaron previamente de todo lo que tendría que contratar como condición indispensable para que le dieran el préstamo. Casi se arruina! La siguiente vez fue a asesorarse a un profesional que se quedó con gran parte del precio de la venta de su casa.
- Pues eso no es todo. El año pasado S. decidió construirse una casa en un solar que le había donado su padre. Le pagó un anticipo al constructor para que iniciase los trabajos y no volvió a verle jamás.
- Pobre S.!
- ¿Y tú? ¿No tienes reincidencias en tu vida?
- Pues ahora que lo dices, sí. Suelo conseguir lo que me propongo pero siempre tengo que trabajar hasta la extenuación para lograrlo. Nadie me ha regalado nunca nada. Por otra parte, desde pequeña, no he gozado de tiempo libre. Siempre tengo algo que hacer. Algo de lo que ocuparme. ¿Y tú, no tienes nada que contar?
- Sí. Tengo buena estrella para conseguir excelentes puestos de trabajo. Cuando me dedicaba al deporte profesional me ofrecían buenos contratos pero al final apareció una mujer de la que me enamoré y decidí abandonar mi trayectoria deportiva a ese nivel para estar más cerca de ella. Al retirarme de la vida deportiva conseguí un excelente trabajo pero me liaron y salí mal. Parece ser que siempre tropiezo con algún obstáculo que impide que mantenga lo que ya he conseguido.
- Vaya “casualidad”!
- ¿Conoces a alguien a quien le haya sucedido reiteradamente algo malo y que haya logrado salir del guión?
- Sí. Conocí a una deportista a quien las lesiones en la rodilla (siempre la misma) la llevaron cinco veces al quirófano.
- ¿Y qué pasó?
- Pues que siguió luchando hasta que logró vencer. Luego consiguió triunfar en su carrera deportiva.
- ¿Estaría escrito en su guión personal que eso iba a suceder?
- No lo sé. Únicamente sé que luchó por lo que más deseaba. Y, pese a las dificultades, lo consiguió. Te puedo asegurar que si se hubiera rendido no lo habría logrado.
- Ya veo… Esta persona luchó por cambiar su guión. Otras, como G. se conforman con decir que la buena suerte les persigue pero que nunca les alcanza porque corren más que aquélla.
Lo que sí parece que traemos todos al nacer es una especie de guión que parece perseguirnos durante nuestra vida a modo de “casualidades” o “reincidencias”. ¿Será que venimos al mundo con el libreto, bajo el brazo, de lo que va a ser nuestra vida?
- Qué cosas dices!
- Entonces ¿cómo te explicas que a M. las cosas siempre le salgan bien y que cuando se le presenta alguna adversidad aparece algo o alguien inesperado que, por arte de magia, le solucionan el problema?
- Ahora que lo dices… A la pobre J. le dejó su primer marido con una niña de dos meses. El segundo se murió en un trágico accidente y su tercera pareja resultó ser un ludópata que le causó infinitos problemas. Desde luego le persigue la mala suerte con los hombres...
- Sí. Y ¿qué me dices de L. que, desde que es funcionario, ha cambiado de departamento de trabajo seis veces y siempre ha tenido un/a jefe/a que le ha hecho la vida imposible?
- Vaya! ¿Recuerdas a mi amiga S.? ¿Aquélla que cada vez que tiene que comprar o vender algo le timan?
- - Sí. Una vez firmó una hipoteca con un Banco y no le avisaron previamente de todo lo que tendría que contratar como condición indispensable para que le dieran el préstamo. Casi se arruina! La siguiente vez fue a asesorarse a un profesional que se quedó con gran parte del precio de la venta de su casa.
- Pues eso no es todo. El año pasado S. decidió construirse una casa en un solar que le había donado su padre. Le pagó un anticipo al constructor para que iniciase los trabajos y no volvió a verle jamás.
- Pobre S.!
- ¿Y tú? ¿No tienes reincidencias en tu vida?
- Pues ahora que lo dices, sí. Suelo conseguir lo que me propongo pero siempre tengo que trabajar hasta la extenuación para lograrlo. Nadie me ha regalado nunca nada. Por otra parte, desde pequeña, no he gozado de tiempo libre. Siempre tengo algo que hacer. Algo de lo que ocuparme. ¿Y tú, no tienes nada que contar?
- Sí. Tengo buena estrella para conseguir excelentes puestos de trabajo. Cuando me dedicaba al deporte profesional me ofrecían buenos contratos pero al final apareció una mujer de la que me enamoré y decidí abandonar mi trayectoria deportiva a ese nivel para estar más cerca de ella. Al retirarme de la vida deportiva conseguí un excelente trabajo pero me liaron y salí mal. Parece ser que siempre tropiezo con algún obstáculo que impide que mantenga lo que ya he conseguido.
- Vaya “casualidad”!
- ¿Conoces a alguien a quien le haya sucedido reiteradamente algo malo y que haya logrado salir del guión?
- Sí. Conocí a una deportista a quien las lesiones en la rodilla (siempre la misma) la llevaron cinco veces al quirófano.
- ¿Y qué pasó?
- Pues que siguió luchando hasta que logró vencer. Luego consiguió triunfar en su carrera deportiva.
- ¿Estaría escrito en su guión personal que eso iba a suceder?
- No lo sé. Únicamente sé que luchó por lo que más deseaba. Y, pese a las dificultades, lo consiguió. Te puedo asegurar que si se hubiera rendido no lo habría logrado.
- Ya veo… Esta persona luchó por cambiar su guión. Otras, como G. se conforman con decir que la buena suerte les persigue pero que nunca les alcanza porque corren más que aquélla.
viernes, 25 de septiembre de 2009
LUCHAR
"Si luchas puedes perder,
si no luchas estás perdido"
(Leído en una pared a la entrada de Manacor)
si no luchas estás perdido"
(Leído en una pared a la entrada de Manacor)
domingo, 24 de mayo de 2009
¿VERDAD O COMODIDAD?
Hace tiempo que no añado algo a este blog.
Estoy muy ocupada en el trabajo pues tengo gente nueva a quien formar y eso retarda en la actualidad la celeridad con que se hacían las cosas antes. Sé que pronto esta situación será historia y tendremos un buen grupo de trabajo.
También he estado (y continúo estando) ocupada con nuestra nueva casa. Un buen día se nos ocurrió comprar un solar y hacer que nos construyeran una casa. ¡Qué locura! Nunca se acaba. ¡Ni de construir ni de pagar!. A ver si a finales del próximo mes podemos mudarnos. ¡Me apetece tanto!
Hace una semana me compré un libro de Marta Ligioiz titulado “La invitación”. Habla, entre otras cosas, de LA VERDAD. Aunque apenas llevo leídas unas ciento veinte páginas debo confesar que el libro me atrajo desde el párrafo inicial. Dejo aquí un extracto que invita a pensar sobre LA VERDAD y su relación con la COMODIDAD:
“Lucía leyó un experimento llevado a cabo con un grupo de monos. Los encerraron en una jaula y, en la parte alta de la misma, colocaron plátanos. Como es lógico, enseguida comenzaron a subir para cogerlos; pero al acercarse, les provocaban una descarga eléctrica general que todos sufrían al instante. Aquello se repitió cada vez que intentaban subir, y los monos sólo podían comer sin peligro la comida que les daban los cuidadores. Al cabo de poco tiempo, si un mono se quería acercar a los plátanos, el resto le pegaba para evitar las descargas. Entonces quitaron a un mono de la jaula y metieron a uno nuevo. Al intentar subir, todos le pegaron; el mono no entendía las razones, pero aprendió a no acercarse a los plátanos para no sufrir el ataque de los demás. Así, fueron sustituyendo progresivamente los primeros monos por otros nuevos hasta que, al final, ningún mono de los que estaban en la jaula había recibido nunca descargas. Sin embargo, seguían sin subir y sin permitir a ninguno que lo hiciera. Dejaron el experimento, había finalizado y por lo tanto no habría más descargas. Pero los monos no volvieron a subir y las crías eran castigadas si lo intentaban; ninguno supo nunca la razón de su propio comportamiento.
Aquellas lecturas les hicieron reflexionar sobre lo relativo de las bases en las que se apoyaba la realidad, con todo cuanto implicaba de verdades, limitaciones o aspiraciones posibles. La ignorancia había limitado la vida de generaciones, creyendo verdades que, una vez descubiertas como falsas, sufrían la inercia de seguir ancladas en las mentiras. El grupo tenía curiosidad por buscar más información, ampliar la visión del pasado para comprender la situación del presente, y así orientarse hacia un futuro mejor.”
Estoy muy ocupada en el trabajo pues tengo gente nueva a quien formar y eso retarda en la actualidad la celeridad con que se hacían las cosas antes. Sé que pronto esta situación será historia y tendremos un buen grupo de trabajo.
También he estado (y continúo estando) ocupada con nuestra nueva casa. Un buen día se nos ocurrió comprar un solar y hacer que nos construyeran una casa. ¡Qué locura! Nunca se acaba. ¡Ni de construir ni de pagar!. A ver si a finales del próximo mes podemos mudarnos. ¡Me apetece tanto!
Hace una semana me compré un libro de Marta Ligioiz titulado “La invitación”. Habla, entre otras cosas, de LA VERDAD. Aunque apenas llevo leídas unas ciento veinte páginas debo confesar que el libro me atrajo desde el párrafo inicial. Dejo aquí un extracto que invita a pensar sobre LA VERDAD y su relación con la COMODIDAD:
“Lucía leyó un experimento llevado a cabo con un grupo de monos. Los encerraron en una jaula y, en la parte alta de la misma, colocaron plátanos. Como es lógico, enseguida comenzaron a subir para cogerlos; pero al acercarse, les provocaban una descarga eléctrica general que todos sufrían al instante. Aquello se repitió cada vez que intentaban subir, y los monos sólo podían comer sin peligro la comida que les daban los cuidadores. Al cabo de poco tiempo, si un mono se quería acercar a los plátanos, el resto le pegaba para evitar las descargas. Entonces quitaron a un mono de la jaula y metieron a uno nuevo. Al intentar subir, todos le pegaron; el mono no entendía las razones, pero aprendió a no acercarse a los plátanos para no sufrir el ataque de los demás. Así, fueron sustituyendo progresivamente los primeros monos por otros nuevos hasta que, al final, ningún mono de los que estaban en la jaula había recibido nunca descargas. Sin embargo, seguían sin subir y sin permitir a ninguno que lo hiciera. Dejaron el experimento, había finalizado y por lo tanto no habría más descargas. Pero los monos no volvieron a subir y las crías eran castigadas si lo intentaban; ninguno supo nunca la razón de su propio comportamiento.
Aquellas lecturas les hicieron reflexionar sobre lo relativo de las bases en las que se apoyaba la realidad, con todo cuanto implicaba de verdades, limitaciones o aspiraciones posibles. La ignorancia había limitado la vida de generaciones, creyendo verdades que, una vez descubiertas como falsas, sufrían la inercia de seguir ancladas en las mentiras. El grupo tenía curiosidad por buscar más información, ampliar la visión del pasado para comprender la situación del presente, y así orientarse hacia un futuro mejor.”
domingo, 22 de marzo de 2009
FRASE PARA PENSAR
Las carreras a veces no las ganan los más veloces sino los que continúan corriendo
jueves, 5 de marzo de 2009
LO SIENTO
No sé si la edad hace que nos ablandemos o no. Lo que sí puedo afirmar es que en la actualidad no digiero las cosas como cuando era más joven. Antes veía los problemas de los demás como cosas lejanas. Ponía un muro entre mi ser y el resto del mundo y no dejaba que nada ni nadie se aproximase a mi corazón. Y esa pared también la utilizaba para conseguir mis proyectos. Aunque jamás intenté conscientemente conseguir algo dañando a los demás reconozco que nunca fui demasiado delicada con las formas y que a más de uno/a le causé dolor. A todas esas personas les diría ahora que aunque no haya pasado por el trance de pedirles disculpas, la conciencia (esa gran Juez) ya se encargó de hacerme pagar por ello.
En la actualidad gran parte de todo eso ha cambiado. Culpables de ello son tanto las experiencias vividas como las personas con las que me he cruzado y, como quiera que todavía me siento con fuerzas para seguir creciendo, espero que la vida me otorgue el tiempo necesario para intentar lograrlo.
En los últimos días dos parejas que conozco desde hace bastantes años se han separado. Al no procesar ya las cosas como hace unos años, no he podido levantar el muro para que no me afectase. Me ha dolido el corazón, aunque no tanto como a cada una de las miembros de las parejas que han visto como, sin una razón para ellas “lógica”, su relación ha terminado. Pero es que el corazón no tiene lógica ¿verdad? No sabemos qué nos lleva a enamorarnos ni qué a perder esa pasión. Como dice la canción de Luz Casal “el amor es un misterio que importa solo a dos”.
Es una suerte enorme coincidir en el sentimiento hacia una persona y que esa persona sienta lo mismo hacia ti. Vosotras, amigas, lo habéis disfrutado durante muchos años y debéis sentiros afortunadas por ello.
Lo siento profundamente y deseo que el corazón deje de doleros lo antes posible.
En la actualidad gran parte de todo eso ha cambiado. Culpables de ello son tanto las experiencias vividas como las personas con las que me he cruzado y, como quiera que todavía me siento con fuerzas para seguir creciendo, espero que la vida me otorgue el tiempo necesario para intentar lograrlo.
En los últimos días dos parejas que conozco desde hace bastantes años se han separado. Al no procesar ya las cosas como hace unos años, no he podido levantar el muro para que no me afectase. Me ha dolido el corazón, aunque no tanto como a cada una de las miembros de las parejas que han visto como, sin una razón para ellas “lógica”, su relación ha terminado. Pero es que el corazón no tiene lógica ¿verdad? No sabemos qué nos lleva a enamorarnos ni qué a perder esa pasión. Como dice la canción de Luz Casal “el amor es un misterio que importa solo a dos”.
Es una suerte enorme coincidir en el sentimiento hacia una persona y que esa persona sienta lo mismo hacia ti. Vosotras, amigas, lo habéis disfrutado durante muchos años y debéis sentiros afortunadas por ello.
Lo siento profundamente y deseo que el corazón deje de doleros lo antes posible.
domingo, 1 de febrero de 2009
LA MIRADA
Ayer estuve paseando por una playa del norte de Mallorca. Una playa en la que en lugar de arena había piedras redondeadas y lisas.
Mientras caminaba iba contemplando el mar. Estaba calmado. Totalmente liso. En el horizonte se vislumbraban las montañas con nubes en la cima. Era difícil adivinar lo que había detrás pero intenté imaginarlo.
De repente mi atención se centró en el sonido que hacían las piedras tras cada uno de mis pasos. La vista se fue entonces al suelo, al lugar en el que mis pies se hallaban, y descubrí un sinfín de piedras de diferentes formas y colores. Fue entonces cuando recordé que, a pesar de que hay que luchar por nuestros sueños, no hay que perder de vista lo que tenemos a nuestro lado pues, a menudo, nuestro empeño en mirar lo que está más lejos nos impide ver (y disfrutar) lo que tenemos cerca.
Mientras caminaba iba contemplando el mar. Estaba calmado. Totalmente liso. En el horizonte se vislumbraban las montañas con nubes en la cima. Era difícil adivinar lo que había detrás pero intenté imaginarlo.
De repente mi atención se centró en el sonido que hacían las piedras tras cada uno de mis pasos. La vista se fue entonces al suelo, al lugar en el que mis pies se hallaban, y descubrí un sinfín de piedras de diferentes formas y colores. Fue entonces cuando recordé que, a pesar de que hay que luchar por nuestros sueños, no hay que perder de vista lo que tenemos a nuestro lado pues, a menudo, nuestro empeño en mirar lo que está más lejos nos impide ver (y disfrutar) lo que tenemos cerca.
domingo, 4 de enero de 2009
RECIBIRAS LO QUE DES
"Recibirás lo que des". Este es el mensaje de bienvenida que muestra mi teléfono móvil cuando lo pones en marcha.
Hace mucho tiempo que no apagaba el teléfono hasta que ayer decidí hacerlo para que no sonara mientras daba clase. Normalmente lo pongo en silencio, sin embargo ayer lo apagué.
Al volver a ponerlo en marcha y leer el mensaje pensé que las cosas no pasan por casualidad.
Hace mucho tiempo que no apagaba el teléfono hasta que ayer decidí hacerlo para que no sonara mientras daba clase. Normalmente lo pongo en silencio, sin embargo ayer lo apagué.
Al volver a ponerlo en marcha y leer el mensaje pensé que las cosas no pasan por casualidad.
martes, 30 de diciembre de 2008
AUSENCIA DE ESPIRITU NAVIDEÑO
Carezco de espíritu navideño. Es más, la Navidad me pone de mal humor. No es que me entristezca ni que me aplatane, no. Simplemente es superior a mis fuerzas el tener que hacer cosas por obligación. Que si la cena de Nochebuena allí y con estos; que si el día de Navidad comida con estos otros (que muchas veces son los mismos de la cena de la nochecita anterior y únicamente cambia el escenario). Añade el día 26 que en mi isla es fiesta. Suma y sigue con el sábado y el domingo (la pasada semana pareció que tenía quince días en lugar de siete). Agrega la cena de Nochevieja y la comida de Año Nuevo. ¡Ah! Y aún falta el día de Reyes, fecha para la que, con anterioridad a la misma, habrás tenido que salir a comprar estúpidos presentes que nadie necesita, solo porque "hay que regalar algo". ¡Por favor! Que alguien me diga cómo se digiere esto.
Prefiero mi rutina diaria de la que me escapo cuando y con quien me apetece. A mí me gustan las cosas ¡pim, pam, pum! Sin planificar.
Prefiero mi rutina diaria de la que me escapo cuando y con quien me apetece. A mí me gustan las cosas ¡pim, pam, pum! Sin planificar.
lunes, 24 de noviembre de 2008
ANTICIPACION
En el mundo del baloncesto siempre me enseñaron que nunca hay que reaccionar sino que uno/a debe anticiparse. Cuando reaccionas siempre llegas tarde pues quieres poner remedio a algo que ya ha sucedido, en tanto que cuando te anticipas intentas que una determinada situación no se produzca, con lo que no tendrás que ponerle remedio.
Esto que aprendí en el mundo de la canasta es aplicable tanto a la vida de cada uno de nosotros como a la forma en que nuestros políticos nos dirigen. Si no que se lo digan a los familiares, amigos y compañeros del chico a quien, presuntamente (lenguaje jurídico para evitar malos entendidos) mataron en Madrid unos porteros de una discoteca. ¿No hubiera sido mejor anticiparse creando unos cursos de capacitación para el acceso a la profesión de portero de discoteca que reaccionar tras un trágico suceso?
Lamentablemente seguimos reaccionando en lugar de anticiparnos y así el coste de la evolución social resulta demasiado caro.
Esto que aprendí en el mundo de la canasta es aplicable tanto a la vida de cada uno de nosotros como a la forma en que nuestros políticos nos dirigen. Si no que se lo digan a los familiares, amigos y compañeros del chico a quien, presuntamente (lenguaje jurídico para evitar malos entendidos) mataron en Madrid unos porteros de una discoteca. ¿No hubiera sido mejor anticiparse creando unos cursos de capacitación para el acceso a la profesión de portero de discoteca que reaccionar tras un trágico suceso?
Lamentablemente seguimos reaccionando en lugar de anticiparnos y así el coste de la evolución social resulta demasiado caro.
jueves, 6 de noviembre de 2008
HECHO HISTORICO
Todos los medios informativos coinciden en que es un hecho histórico el que una persona de color haya salido elegida como presidente de Estados Unidos.
¿Qué hay de extraño en ello?
Si ha salido elegido un ser humano de nacionalidad estadounidense ¿por qué dar más importancia a otras cualidades que no vienen al caso ni impiden realizar esa labor?
¿Qué hay de extraño en ello?
Si ha salido elegido un ser humano de nacionalidad estadounidense ¿por qué dar más importancia a otras cualidades que no vienen al caso ni impiden realizar esa labor?
martes, 28 de octubre de 2008
VISTO Y OIDO
Ayer escuché en la radio una cuña publicitaria para actuar contra el cambio climático. Entre otras cosas decía: "Haz un gesto. Un pequeño gesto es poderoso".
Ayer, viendo las noticias en un canal de TV, escuché a un jugador de fútbol del Ath. Bilbao quien, refiriéndose a otro del Real Madrid, decía algo así como que la educación se tiene o no se tiene. Es algo que no va en función de la categoría en la que juegues.
¡Cuánta razón! ¿Verdad?
Pero es que además, podemos aplicar lo que escuché a cualquier otra circunstancia de la vida.
Ayer, viendo las noticias en un canal de TV, escuché a un jugador de fútbol del Ath. Bilbao quien, refiriéndose a otro del Real Madrid, decía algo así como que la educación se tiene o no se tiene. Es algo que no va en función de la categoría en la que juegues.
¡Cuánta razón! ¿Verdad?
Pero es que además, podemos aplicar lo que escuché a cualquier otra circunstancia de la vida.
jueves, 23 de octubre de 2008
UN SUEÑO CON FINAL DIFERENTE
Hace varios años que tenía un sueño repetitivo. Aquel en que me veía de nuevo yendo al colegio o a la universidad y me sentía incapaz de terminar los estudios. Todo esto hasta que, dentro del mismo sueño, recordaba que eso no era así. Que acabé la carrera y que tengo mi propio despacho. Normalmente soñaba esto en épocas de "stress". Supongo que a través del sueño intentaba explicarme a mi misma que ya había pasado por esa situación difícil y que había conseguido superarla con éxito.
Hasta aquí todo bien. Pero esta semana el sueño ha sido diferente en cuanto al final...
Me vi de nuevo yendo al colegio y entrando tarde a una clase de matemáticas. Había dos profesores impartiendo la asignatura y yo no entendía nada. De repente me levanto y digo "señores, ya me he cansado de ir a clase. Hace muchísimos años que asisto al colegio para estudiar las mismas cosas, cuando todo esto ya lo superé hace tiempo. Incluso fui más allá y estudié en la universidad, así que voy a dejar de ir a clase y, a partir de ahora, dedicaré más tiempo al trabajo".
No sé si este sueño tiene algún significado o no, pero lo cierto es que me alegra que haya cambiado el final. Por fin la misma película ha tenido un final diferente.
Hasta aquí todo bien. Pero esta semana el sueño ha sido diferente en cuanto al final...
Me vi de nuevo yendo al colegio y entrando tarde a una clase de matemáticas. Había dos profesores impartiendo la asignatura y yo no entendía nada. De repente me levanto y digo "señores, ya me he cansado de ir a clase. Hace muchísimos años que asisto al colegio para estudiar las mismas cosas, cuando todo esto ya lo superé hace tiempo. Incluso fui más allá y estudié en la universidad, así que voy a dejar de ir a clase y, a partir de ahora, dedicaré más tiempo al trabajo".
No sé si este sueño tiene algún significado o no, pero lo cierto es que me alegra que haya cambiado el final. Por fin la misma película ha tenido un final diferente.
domingo, 28 de septiembre de 2008
LAS MANOS
¿En qué se fija la gente cuando le presentan a alguien por primera vez?
Hoy estuve almorzando con unas amigas y salió este tema mientras estábamos conversando. Unas decían que en los ojos, otras en la cara, otras en el cuerpo, incluso una de ellas confesó fijarse en el culo.
Yo me fijo en las manos. Creo que las manos nos dicen mucho sobre una persona. Uñas cortas y limpias me dicen que la persona es cuidadosa y aseada. Uñas mordidas que es nerviosa. Uñas largas y/o pintadas que es materialista y que su aspecto exterior le importa más que el interior. Manos "gastadas", que trabaja con sus manos. Manos con piel reseca, que le importa más su interior que el aspecto exterior o que se preocupa más de los demás que de sí misma. Manos con venas marcadas que en algún momento puede "explotar". Articulaciones de los dedos más gruesas que el resto del dedo, que la persona es nerviosa. Dedos cortos y regordetes me inspiran paz. Dedos largos y finos debilidad. Dedos largos y, ni finos ni regordetes, fortaleza.
Pero aún voy más allá y también me fijo en la sensación del primer "estrechamiento de manos". Si éstas están frías o calientes. La temperatura no me dice mucho, la verdad, porque quizá lo asocio a que, puntualmente, esta cualidad puede variar por diversos factores. Lo que sí me dice mucho sobre alguien es su forma de apretar las manos. Si la estrecha fuertemente me da la sensación de que me puedo fiar de esa persona; sin embargo si la mano está blanda creo que esa persona es débil mentalmente, que su carácter es variable y que, en definitiva, no puedo fiarme demasiado en que se mantenga en lo que dice.
Estas conclusiones que saco con la primera impresión sobre las manos no sé si coinciden o no con los estudios que, estoy segura, los psicólogos han realizado sobre el tema.
¿Se fija alguien en las manos de los demás? ¿Qué le dicen las manos?
Hoy estuve almorzando con unas amigas y salió este tema mientras estábamos conversando. Unas decían que en los ojos, otras en la cara, otras en el cuerpo, incluso una de ellas confesó fijarse en el culo.
Yo me fijo en las manos. Creo que las manos nos dicen mucho sobre una persona. Uñas cortas y limpias me dicen que la persona es cuidadosa y aseada. Uñas mordidas que es nerviosa. Uñas largas y/o pintadas que es materialista y que su aspecto exterior le importa más que el interior. Manos "gastadas", que trabaja con sus manos. Manos con piel reseca, que le importa más su interior que el aspecto exterior o que se preocupa más de los demás que de sí misma. Manos con venas marcadas que en algún momento puede "explotar". Articulaciones de los dedos más gruesas que el resto del dedo, que la persona es nerviosa. Dedos cortos y regordetes me inspiran paz. Dedos largos y finos debilidad. Dedos largos y, ni finos ni regordetes, fortaleza.
Pero aún voy más allá y también me fijo en la sensación del primer "estrechamiento de manos". Si éstas están frías o calientes. La temperatura no me dice mucho, la verdad, porque quizá lo asocio a que, puntualmente, esta cualidad puede variar por diversos factores. Lo que sí me dice mucho sobre alguien es su forma de apretar las manos. Si la estrecha fuertemente me da la sensación de que me puedo fiar de esa persona; sin embargo si la mano está blanda creo que esa persona es débil mentalmente, que su carácter es variable y que, en definitiva, no puedo fiarme demasiado en que se mantenga en lo que dice.
Estas conclusiones que saco con la primera impresión sobre las manos no sé si coinciden o no con los estudios que, estoy segura, los psicólogos han realizado sobre el tema.
¿Se fija alguien en las manos de los demás? ¿Qué le dicen las manos?
jueves, 11 de septiembre de 2008
DIVAGANDO...
Ahora que ella no está bien anímicamente, que tiene problemas de ansiedad y que está terriblemente hipocondríaca, pienso en todo lo que he intentado hacer para que esté mejor, sin haberlo conseguido.
Solamente puedo decir que la quiero tanto que si supiera que sin mí ella lograría estar mejor y ser plenamente feliz, yo no dudaría ni un instante en alejarme de su lado.
Solamente puedo decir que la quiero tanto que si supiera que sin mí ella lograría estar mejor y ser plenamente feliz, yo no dudaría ni un instante en alejarme de su lado.
domingo, 7 de septiembre de 2008
¿POR QUE CREAMOS BLOGS?
Me llama la atención el hecho de que tanta gente haya creado uno o varios blogs. Y me pregunto qué nos mueve a crearlos.
¿Es porque está de moda?
¿Es por la necesidad de vomitar nuestros pensamientos, sentimientos, etc al mundo en general y a nadie en particular?
¿Es porque decimos lo que sentimos sin necesidad de salir del anonimato?
¿Es porque nos deleita la idea de que alguien nos lea aun cuando no sepamos quién es?
¿Por qué puede ser?
Animo a quien lea este post a que exponga sus ideas desde su propia experiencia, para poder sacar conclusiones al respecto.
¿Es porque está de moda?
¿Es por la necesidad de vomitar nuestros pensamientos, sentimientos, etc al mundo en general y a nadie en particular?
¿Es porque decimos lo que sentimos sin necesidad de salir del anonimato?
¿Es porque nos deleita la idea de que alguien nos lea aun cuando no sepamos quién es?
¿Por qué puede ser?
Animo a quien lea este post a que exponga sus ideas desde su propia experiencia, para poder sacar conclusiones al respecto.
sábado, 30 de agosto de 2008
GLOBALIZACION
Ya he regresado de mis vacaciones. Este año ha tocado Bretaña y Castillos del Loira. El viaje ha estado bien pero cada vez echo más en falta lo autóctono, lo propio de cada pueblo.
Estoy un poco cansada de viajar a lugares en los que hay las mismas cosas que en el lugar donde vivo. Misma comida, mismas marcas de cualquier objeto, mismas tiendas, misma línea azul de O.R.A., mismos programas en TV, y así podría continuar enumerando un sinfín de mismas cosas más.
Lo mejor ha sido visitar el bosque de Brocelandia (el del Mago Merlín y el rey Arturo), los pequeños pueblos pesqueros de Bretaña (Cancale es excepcional) y Mont Saint Michel (imposible distinguir la colina de la edificación). En definitiva, la naturaleza -lo diferente a lo que veo cada día- es lo que ha dado el toque de calidad a este viaje.
Hace diez años estuve en China y recuerdo que allí eché de menos "nuestras cosas occidentales". En las tiendas de comestibles no vendían pan, galletas, lácteos ni un montón de cosas más a los que aquí estamos acostumbrados. En las esquinas de Pekín los carritos de venta ambulante ofrecían pinchos de insectos y en los mercados de Cantón vendían serpientes, gusanos y perros como productos para alimento diario. Yo, que soy vegetariana, lo pasé bastante mal allí. Baste decir que en un viaje de dieciocho días perdí diez kilos de peso pues mi alimento consistía en arroz blanco, fruta y agua destilada (sí, el agua embotellada era marca "Carlsberg" y era destilada). En alguna ciudad (Shangai) conseguí comer un sandwich vegetal y en Hong Kong ya encontré comida y bebida occidental. A pesar de todas estas "inconveniencias" eso es lo que quiero encontrar cuando voy de viaje pues es lo que me hace conocer las costumbres del lugar que visito y lo que me enriquece como persona. Al fin y al cabo nadie me obliga a viajar y soy yo quien decide el lugar adonde voy.
Supongo que la globalización, como todas las cosas, tiene su lado positivo y su lado negativo. Pero en el tema "viajes" prefiero la antiglobalización.
Estoy un poco cansada de viajar a lugares en los que hay las mismas cosas que en el lugar donde vivo. Misma comida, mismas marcas de cualquier objeto, mismas tiendas, misma línea azul de O.R.A., mismos programas en TV, y así podría continuar enumerando un sinfín de mismas cosas más.
Lo mejor ha sido visitar el bosque de Brocelandia (el del Mago Merlín y el rey Arturo), los pequeños pueblos pesqueros de Bretaña (Cancale es excepcional) y Mont Saint Michel (imposible distinguir la colina de la edificación). En definitiva, la naturaleza -lo diferente a lo que veo cada día- es lo que ha dado el toque de calidad a este viaje.
Hace diez años estuve en China y recuerdo que allí eché de menos "nuestras cosas occidentales". En las tiendas de comestibles no vendían pan, galletas, lácteos ni un montón de cosas más a los que aquí estamos acostumbrados. En las esquinas de Pekín los carritos de venta ambulante ofrecían pinchos de insectos y en los mercados de Cantón vendían serpientes, gusanos y perros como productos para alimento diario. Yo, que soy vegetariana, lo pasé bastante mal allí. Baste decir que en un viaje de dieciocho días perdí diez kilos de peso pues mi alimento consistía en arroz blanco, fruta y agua destilada (sí, el agua embotellada era marca "Carlsberg" y era destilada). En alguna ciudad (Shangai) conseguí comer un sandwich vegetal y en Hong Kong ya encontré comida y bebida occidental. A pesar de todas estas "inconveniencias" eso es lo que quiero encontrar cuando voy de viaje pues es lo que me hace conocer las costumbres del lugar que visito y lo que me enriquece como persona. Al fin y al cabo nadie me obliga a viajar y soy yo quien decide el lugar adonde voy.
Supongo que la globalización, como todas las cosas, tiene su lado positivo y su lado negativo. Pero en el tema "viajes" prefiero la antiglobalización.
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